Iniciamos con Sara Molla Ibáñez, egresada del Máster en Ingeniería Agronómica, una serie de entrevistas con titulados de la ETSEAMN en las que nos contarán cómo los estudios de posgrado cursados en la escuela influyeron en su desarrollo profesional y proyección laboral.
Actualmente, Sara es jefa de precalibrado en Frutinter y brinda apoyo al departamento comercial en tareas relacionadas con la calidad internacional.
¿Cómo fueron tus prácticas y qué aspectos destacarías?
Realicé mis prácticas en el departamento de calidad de Frutinter. Fue una etapa muy enriquecedora porque pude ver de primera mano cómo funciona la gestión de calidad en una empresa envasadora de fruta a gran escala.
Lo que más destacaría es que desde el principio me permitieron participar en tareas reales del departamento: controles de calidad de producto, control de las líneas y requisitos de clientes. Eso me permitió entender no solo la parte técnica, sino también la importancia de la coordinación entre producción, almacén y calidad para garantizar que la fruta llegue en condiciones óptimas a los distintos mercados nacionales e internacionales.
Las prácticas fueron clave porque me permitieron conocer la empresa desde dentro y comprender su forma de trabajar
¿De qué manera crees que las prácticas te ayudaron a incorporarte al equipo y conseguir tu puesto actual?
Las prácticas fueron clave porque me permitieron conocer la empresa desde dentro y entender su forma de trabajar. Durante ese periodo pude aprender los estándares de calidad, los procesos del almacén y la dinámica del equipo.
Además, fue una oportunidad para demostrar mi interés y capacidad de aprendizaje. Con el tiempo fui asumiendo más responsabilidades y eso facilitó mi incorporación al equipo una vez finalizado el periodo de prácticas.
Actualmente soy jefa de precalibrado y brindo apoyo al departamento comercial en tareas de calidad internacional. Considero que haber comenzado por las prácticas me ha permitido obtener una visión muy completa del proceso.
¿Qué consejo darías a futuros estudiantes del máster que están a punto de comenzar sus prácticas en empresa?
Les diría que aprovechen al máximo las prácticas y que intenten ir más allá de las tareas que les asignen inicialmente. Es importante preguntar, observar y tratar de entender todo el proceso productivo, no solo el área en la que estén.
También recomendaría mostrar iniciativa y ganas de aprender, porque muchas veces las prácticas son la puerta de entrada al mundo profesional. Si demuestras implicación y actitud, las empresas lo valoran mucho.
El máster fue especialmente útil para comprender la complejidad que existe detrás del funcionamiento de una industria agroalimentaria
¿De qué manera el máster ha influido en tu desarrollo profesional?
El máster me proporcionó una base técnica muy sólida para comprender el sector agroalimentario desde una perspectiva global. No solo profundizamos en los aspectos productivos, sino también en áreas como gestión y calidad.
En mi caso, el máster fue especialmente útil para comprender la complejidad que existe detrás del funcionamiento de una industria agroalimentaria. Me permitió entender cómo se articulan los procesos técnicos y organizativos que hacen posible transformar la materia prima en un producto final seguro y de calidad.
¿Qué conocimientos, competencias o herramientas adquiridas durante el máster consideras más relevantes para tu trabajo actual?
Diría que hay tres aspectos especialmente importantes.
Primero, los conocimientos sobre gestión de calidad y seguridad alimentaria, que son fundamentales cuando trabajas con producto fresco destinado a diferentes mercados.
Segundo, la capacidad de análisis y la toma de decisiones basadas en datos, una competencia que en el día a día resulta esencial para evaluar procesos, gestionar incidencias y valorar con precisión los distintos parámetros de calidad.
Tercero, la visión global de la cadena agroalimentaria, que ayuda a entender cómo influyen las decisiones técnicas en campo y en la industria en la calidad final del producto. Además, esta base técnica sólida me ha permitido trabajar con equipos de otros países, lo que demuestra que ese conocimiento compartido actúa como un lenguaje común que facilita la comunicación, la toma de decisiones y la adaptación a distintas formas de trabajar.
Uno de los retos más interesantes ha sido coordinar aspectos relacionados con la calidad de la fruta destinada a mercados internacionales
¿Puedes compartir algún proyecto o desafío profesional en el que hayas aplicado directamente lo aprendido en el máster?
Uno de los retos más interesantes ha sido coordinar aspectos relacionados con la calidad de fruta destinada a mercados internacionales. En estos casos es fundamental asegurar que el producto cumple tanto los estándares internos como los requisitos específicos de cada mercado.
Aquí he podido aplicar muchos de los conocimientos del máster relacionados con control de calidad, manejo poscosecha y gestión de procesos. También ha sido clave la capacidad de análisis para detectar posibles incidencias y trabajar de forma coordinada con diferentes departamentos para solucionarlas antes de que el producto salga al mercado.