La película, dirigida por la graduada en Comunicación Audiovisual del campus de Gandia, se estrena en la sección Punto de Encuentro de la Seminci.
“Me gustaría que conectara con el público joven y que se percibiera que detrás de la película hay una gran investigación, pero también una historia muy humana y real”, declara Claudia Estrada, graduada en Comunicación Audiovisual por el campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València (UPV).
La cineasta da el salto al largometraje con Salen las lobas, que se estrena en la sección Punto de Encuentro de la 71.ª edición de la Semana Internacional de Cine de Valladolid (Seminci). “Es una sección que apuesta por nuevas voces, miradas personales y por películas que buscan un diálogo con el público. Siendo mi primera película y una historia tan personal, siento que es un espacio muy bonito para presentarla”, señala la realizadora.


Una vivencia personal convertida en cine
Salen las lobas nace de una experiencia familiar y se adentra en la realidad de un centro de justicia juvenil a través de Luna, una adolescente que encuentra en la música urbana y en sus compañeras una forma de resistencia.
«Para mí era muy importante contar esta historia porque, si no le hubiera pasado a mi hermana, probablemente yo tampoco habría sabido nada sobre los centros de menores”, señala la directora. “Quería romper con los prejuicios sobre la justicia juvenil y acercarme a la realidad de las chicas que pasan por estos espacios: hablar de sus vínculos, de la solidaridad que se genera entre ellas y de lo duros que son los procesos judiciales siendo tan jóvenes», añade.
El proyecto se consolidó tras cuatro años de investigación, durante los que la directora trabajó con educadoras, abogadas y jóvenes que habían pasado por el sistema de justicia juvenil.
Un reparto ligado a la realidad
La historia cobró una dimensión aún más personal cuando Valeria, hermana de la realizadora y cuya vivencia inspiró el guion, asumió el papel protagonista tras salir del centro.
El reparto principal se completó con jóvenes talentos seleccionados mediante cástines en redes sociales, conciertos y centros de menores. Entre ellas destaca la artista Huda, en el rol de Yanira, a quien la directora descubrió escuchando su música durante la fase de escritura.
El equipo buscaba en las intérpretes una combinación de rebeldía, inocencia y que tuvieran algún vínculo, directo o indirecto, con la realidad que cuenta la cinta.
Influenciada por su trayectoria en el cine documental, Claudia Estrada apostó por el realismo también en las localizaciones. El rodaje se desarrolló en un antiguo hospital psiquiátrico inactivo desde 2015, con una estructura idéntica a la de un centro de menores.
Desarrollada por la productora Oceanika (antes Alba Sotorra), a la que se sumaron Novak y Vampire Studios, el rodaje de la película concluyó a finales de enero de 2025.

De la Seminci a las salas de cine
El salto del cortometraje documental autogestionado al largometraje de ficción ha supuesto para la directora de Salen las lobas un aprendizaje continuo, especialmente en la gestión de un equipo amplio y en el trabajo con actrices debutantes.
La participación en la 71.ª edición de la Seminci supone para Claudia Estrada una oportunidad para dar visibilidad a la película y acercarla al público. Tras su paso por el festival, que se celebrará del 23 al 31 de octubre, Salen las lobas llegará a los cines de toda España el próximo 11 de diciembre de la mano de Silencio Cinema.
Paralelamente, Estrada ya trabaja en dos nuevos largometrajes de ficción, uno de los cuales cuenta con la ayuda a la escritura de guion del Institut Valencià de Cultura (IVC).
El recuerdo de su paso por el campus de Gandia
Su pasión por contar historias y el interés por el cine crecieron durante su etapa como estudiante en el campus de Gandia de la UPV. De sus años en el grado en Comunicación Audiovisual, Claudia conserva «la ilusión de los primeros proyectos, las noches de cinefórum y el descubrimiento del cine».
Una experiencia formativa que resume en forma de consejo para quienes han empezado el grado: «Les diría que busquen qué necesitan expresar al mundo y que se enamoren tanto de sus historias que mantengan intacta la ilusión durante los largos años que exige desarrollar una película».