El proyecto, liderado por el estudiante Mario Ribelles, integra agricultura y biotecnología marina para aprovechar el agua de mar y la energía solar. Eden Blue representa a Gandia en Innpulso Emprende 2026.
“¿Por qué seguimos haciendo depender la producción de alimentos de dos recursos cada vez más limitados, como el agua dulce y el suelo fértil, cuando tenemos dos recursos extraordinariamente abundantes, el mar y el sol?”. Esta pregunta es el origen de Eden Blue, un proyecto que busca integrar desalación, agricultura y biotecnología marina en un mismo sistema.
Su impulsor, Mario Ribelles, estudiante del doble grado en Biotecnología + Química en la Universitat Politècnica de València (UPV), explica que el proyecto “aborda de forma conjunta problemas que habitualmente se tratan por separado: la escasez de agua, la degradación del suelo, la producción de alimentos, la gestión de la salmuera procedente de la desalación y el aprovechamiento de recursos marinos”.
La propuesta parte de lo que Ribelles denomina la “paradoja costera”: muchas de las zonas que comienzan a sufrir estrés hídrico se encuentran precisamente junto al mar, rodeadas de grandes cantidades de agua que no pueden utilizar directamente para beber o cultivar.
La solución que plantea Eden Blue pasa por desarrollar, a largo plazo, plataformas modulares flotantes capaces de producir agua dulce y alimentos y, al mismo tiempo, aprovechar los subproductos generados durante el proceso.
De la desalación a la producción de alimentos
El sistema utilizaría energía solar para desalar agua de mar y obtener agua dulce para el cultivo de plantas. La salmuera resultante se aprovecharía, en lugar de tratarse únicamente como un residuo, para cultivar microorganismos halófilos capaces de producir compuestos de interés.
“La innovación de Eden Blue no está en una única tecnología, sino en la integración”, señala Ribelles. El objetivo es crear una cascada de aprovechamiento en la que los subproductos de un proceso se conviertan en recursos para el siguiente. Y “todo el sistema estaría monitorizado mediante sensores y tecnología IoT”.
Un primer prototipo para finales de año
Eden Blue se encuentra, según su impulsor, “entre la prueba de concepto y la validación de sus diferentes componentes en laboratorio”. El equipo ya ha diseñado la primera unidad de obtención de agua dulce y está comenzando su montaje. Paralelamente, trabaja en un protocolo experimental para comparar distintos sustratos, sistemas de riego y microorganismos beneficiosos en el módulo vegetal.
El siguiente paso será realizar un primer ensayo integrado a escala de banco: producir agua de forma constante, utilizarla en un ensayo vegetal y emplear la salmuera real resultante para alimentar un fotobiorreactor. “No buscamos que ese primer prototipo sea bonito ni comercial; buscamos que produzca datos fiables”, explica Ribelles. La previsión es presentar públicamente este prototipo a finales de 2026.
De proyecto universitario a tecnología real con el respaldo de los premios

Eden Blue recibió el Premio Talento Joven de la Comunitat Valenciana en la categoría de Ciencia, y fue seleccionado para recibir apoyo de ARI HUB. Para Ribelles, estos dos reconocimientos han contribuido a dar credibilidad al proyecto y a acercarlo al mundo empresarial y tecnológico.
Ahora, el proyecto afronta otro hito: Eden Blue ha sido seleccionado como Proyecto Innovador Ciudad de Gandia 2026 y representará a la ciudad en Innpulso Emprende, que se celebrará el próximo 30 de septiembre en Terrassa. Para Ribelles, se trata de uno de los reconocimientos más especiales porque “no vamos únicamente en nombre de un grupo de estudiantes; llevamos detrás el nombre de nuestra ciudad”.
Actualmente, el equipo de Eden Blue está integrado por dieciséis estudiantes de diferentes grados y cuenta con la tutorización de la profesora del campus de Gandia de la UPV Claudia Palloti Sagripanti.
El reto es convertir una idea nacida en las aulas y los laboratorios de la UPV “en una tecnología validada y desplegable, capaz de contribuir a la producción de alimentos en lugares donde la agricultura depende cada vez más de unos recursos que son limitados”.