En el flujo de trabajo moderno del diseño de vehículos, la impresión 3D se ha convertido en una herramienta fundamental. Permite al diseñador plasmar su idea con rapidez, ya sea a partir de un modelo creado previamente o de una propuesta iterada con programas de inteligencia artificial, y verificar en el mundo físico lo que hasta entonces solo existía en la pantalla. Por eso, todo diseñador necesita una sólida base teórica y práctica sobre esta materia. En el Máster en Car Design, esa formación tiene una aplicación directa: los alumnos construyen maquetas a escala 1:5 para su proyecto de TFM, un trabajo que exige dominar aspectos clave del proceso. Entre ellos, saber preparar y optimizar el archivo digital para la impresión, elegir la tecnología y el material adecuados —del PLA a la resina, según el acabado buscado—, comprender parámetros como el relleno, el grosor de capa o las estructuras de soporte, y planificar el despiece de la pieza para resolver correctamente los ensamblajes de la maqueta. A ello se suma el posprocesado —lijado, imprimación y acabado— que da a cada modelo su aspecto final. La asignatura forma parte de Speed Modelling y está impartida por el doctor Marco de Rossi, especialista en esta rama, que aporta el rigor y la experiencia necesarios para que el alumno incorpore la impresión 3D a su método de trabajo con plena solvencia. Aquí os dejamos algunas fotografías de los alumnos durante las clases.



