¿Cómo se puede diseñar una ciudad más sostenible? ¿Y qué ocurre cuando, en lugar de estudiar estas preguntas desde un aula, los estudiantes salen a la ciudad para intentar responderlas?
Estas fueron algunas de las cuestiones que abordaron Siyi, alumna del Grado en Diseño y Tecnologías Creativas, Daniel, alumno del Máster Habilitante en Ingeniería Industrial y Laura, del grado en Ingeniería de Tecnologías de Telecomunicación, durante la Plotting Sustainability Summer School, celebrada del 20 al 24 de julio en Gdańsk (Polonia), con la Gdańsk University of Technology como universidad anfitriona.
Un astillero se convierte en aula
El escenario de trabajo no fue casual. Los participantes se trasladaron hasta Young City (Młode Miasto), un antiguo espacio industrial situado en los terrenos del histórico astillero de Gdańsk y actualmente inmerso en uno de los grandes procesos de transformación urbana de la ciudad. Allí, la ciudad se convirtió en su propio laboratorio. Desde el GridArt Hub, un espacio de innovación situado en el mismo distrito, los estudiantes analizaron el territorio y trabajaron sobre su futuro junto a arquitectos, planificadores urbanos, representantes municipales, activistas y expertos en sostenibilidad.
El reto consistía en mirar este espacio desde diferentes perspectivas y plantear cómo podría evolucionar siguiendo principios como el de la ciudad de los quince minutos, un modelo urbano que busca que las personas puedan acceder a los servicios y necesidades cotidianas a una distancia cercana de sus hogares. Para ello, los participantes combinaron talleres, investigación sobre el terreno y debates con profesionales vinculados directamente a la transformación de Gdańsk.

Aprender desde diferentes perspectivas
Uno de los elementos diferenciales de la Summer School fue precisamente su carácter interdisciplinar. Arquitectura, planificación urbana, ciencia, arte, comunicación y pensamiento crítico se combinaron para abordar un problema que no puede resolverse desde una única disciplina.
El aprendizaje tampoco se limitó al trabajo en los espacios de formación. Los participantes realizaron rutas en bicicleta, recorrieron a pie el antiguo astillero de Gdańsk y participaron en una excursión en kayak por el río Motława.
Una experiencia internacional basada en el trabajo en equipo
La Summer School se desarrolló como un Blended Intensive Programme (BIP), combinando sesiones preparatorias online a principios de julio con una semana de trabajo presencial en Gdańsk. Este formato permite a los estudiantes vivir una experiencia internacional de alta intensidad sin necesidad de realizar una estancia académica de varios meses en el extranjero. Durante unos días, estudiantes de diferentes universidades y países trabajan juntos, comparten conocimientos y se enfrentan a un reto común. En este caso, los equipos tuvieron que desarrollar propuestas concretas para el futuro de Young City. El resultado se presentó en una sesión final abierta a tutores, expertos y representantes de organizaciones locales.
Experiencias como esta muestran que la movilidad internacional puede ser mucho más que estudiar durante un semestre en otro país. Puede significar trabajar durante una semana con estudiantes de diferentes universidades, conocer a profesionales del sector, enfrentarse a un reto real y descubrir una ciudad desde dentro.
