
El sector agroalimentario es estratégico en un gran número de países del mundo. Esto se debe a que es una importante fuente de riqueza y empleo, y garantiza el suministro de alimentos. Además, las actividades agrícola y ganadera tienen un gran impacto sobre el medio ambiente y la ocupación del territorio. Aunque el medio rural se ha diversificado, sigue estando muy ligado a la agricultura, tanto económicamente como a través de los paisajes que crea y la cultura que genera, y su desarrollo sigue suponiendo un gran desafío. Adicionalmente, los mercados de materias primas agrícolas tienden a la inestabilidad.