Identificar los asuntos relevantes y comunicar los avances ya no es suficiente. “La materialidad debe servir para identificar los impactos, riesgos y oportunidades más relevantes, pero también para fijar objetivos, asignar responsabilidades y recursos e incorporar la sostenibilidad a la gestión ordinaria de la organización”, subrayó Carlos Arango, director general de DIRSE – Asociación Española de Directivos de Sostenibilidad (ASG), en el acto inaugural del curso 2026-2027 de nuestro programa, el primero como título universitario de la Facultad de ADE UPV.
La sesión, celebrada bajo el título ‘De cumplir a transformar: la nueva agenda de la sostenibilidad¡, reunió a alumnado, comunidad universitaria y profesionales del ámbito empresarial. Enmarcada en el Plan Estratégico 2023-2027 UPV SIRVE y organizada con apoyo de la Conselleria de Economía, Hacienda y Administración Pública de la Generalitat Valenciana, fue inaugurada por el decano de la Facultad de ADE, Javier Ribal, y el director del Máster RSC UPV, Gabriel García. Participó, además, la delegada de DIRSE en la Comunitat Valenciana, Pilar Blaya.
En su intervención, Carlos Arango afirmó que “el paso del diagnóstico a la acción resulta especialmente importante porque las empresas no siempre actúan sobre todos los asuntos que consideran prioritarios”, sino que “los esfuerzos se concentran, principalmente, en cuestiones con una incidencia directa sobre los costes”.
El experto se apoyó en su explicación en las principales conclusiones del VI Barómetro de Materialidad de DIRSE-EY, que analiza la evolución de las prioridades de quienes dirigen la sostenibilidad en las organizaciones. Las conclusiones del Barómetro muestran una combinación de estabilidad y cambio. Mientras que las prioridades ambientales, laborales y sociales se mantienen, los riesgos tecnológicos y geopolíticos evolucionan con rapidez y obligan a revisar los sistemas de control y las capacidades internas.
En este escenario, “la función de sostenibilidad adquiere un carácter cada vez más transversal”, apuntó. El papel de sus gestores consiste en conectar la información ASG con la estrategia, la gestión de riesgos y las decisiones empresariales, evitando que la materialidad quede limitada a una matriz o a un ejercicio de reporte.
Adaptación, prevención y resiliencia
En un entorno marcado por los riesgos socioeconómicos, las tensiones internacionales y la inestabilidad política, la gobernanza de las organizaciones evoluciona hacia un enfoque más preventivo. La gestión del entorno legal y regulatorio permanece como la principal preocupación, mientras aumentan la importancia del control interno, la anticipación de riesgos y la aplicación de criterios ASG a la selección de proveedores. La diligencia debida comienza, así, a integrarse de forma más clara en los sistemas de gestión y supervisión de las empresas.
En relación con las personas trabajadoras, la salud y la seguridad se mantienen como primera prioridad, seguidas por el bienestar, la conciliación y las condiciones laborales. La atracción y fidelización del talento y la formación ganarán peso a corto plazo, en un momento en el que las organizaciones necesitan incorporar nuevas capacidades vinculadas a la inteligencia artificial y a la transformación tecnológica.
En el ámbito ambiental, la eficiencia energética encabeza las prioridades, por su relación directa con los costes y la competitividad. La economía circular, el abastecimiento sostenible y la gestión de residuos avanzan posiciones, mientras que la mitigación y la adaptación al cambio climático y la gestión eficiente del agua se mantienen entre los principales asuntos. La biodiversidad, sin embargo, todavía no figura entre los cinco primeros, pese al desarrollo de nuevas exigencias regulatorias.
Materias emergentes
El Barómetro refleja una creciente preocupación por materias emergentes que no están recogidas específicamente en las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (NEIS). Entre ellas, destaca la ciberseguridad, que se convierte en prioridad principal en 2025.
La inteligencia artificial, por su parte, aparece como uno de los asuntos que más marcará la agenda de las entidades en los próximos doce meses. En este contexto, la gestión de los datos, la continuidad operativa y las implicaciones éticas y de gobernanza vinculadas a las nuevas tecnologías amplían el campo de actuación de los responsables de sostenibilidad.
Nueva etapa como título universitario
Con esta conferencia, arranca la nueva etapa de nuestro programa como Máster Universitario en Responsabilidad y Sostenibilidad Corporativa de la UPV, tras 19 cursos como título propio. Mantenemos el objetivo de formar profesionales capaces de integrar la sostenibilidad en la gestión y contribuir a transformar los compromisos corporativos en resultados medibles, con las ventajas de convertirnos en título oficial. Entre las principales, el reconocimiento oficial y la acreditación académica en toda la Unión Europea, el acceso directo a estudios de doctorado y la valoración en oposiciones y concursos públicos.