Cuando intentamos mejorar la docencia universitaria, el riesgo más habitual es intervenir en partes aisladas: un nuevo programa de formación del profesorado aquí, una encuesta de satisfacción allá, una reforma curricular por otro lado. El resultado suele ser una colección de iniciativas bien intencionadas que no dialogan entre sí.
La Estrategia docente UPV-SIRVE parte de una pregunta : ¿qué necesita un-a estudiante para transformar la sociedad? Y desde ahí articula cuatro grandes preguntas que estructuran todo lo demás.
Qué y para quién se enseña: el mapa de titulaciones conectado con el alineamiento curricular. No como catálogo, sino como sistema verificable.
Dónde, cuándo y cómo se enseña: no se reducen a aulas y calendarios. Incluyen la metodología del proceso de enseñanza-aprendizaje como elemento central.
Cómo se evalúa para tomar decisiones: la evaluación del profesorado no es un fin en sí misma, sino un instrumento al servicio de la mejora continua, retroalimentado por encuestas de estudiantes, autoinformes e indicadores de actividad docente.
Quién enseña y cómo progresa: la gestión del talento cierra el ciclo. Cómo se contrata, cómo se remunera, y sobre todo cómo se acompaña la progresión de competencias docentes. Aquí DocentiaUPV y el MDPD operan como marcos complementarios, no como compartimentos estancos.
Este enfoque está aún in progress, pero pretende aportar claridad al marco: saber dónde estás, entender las interdependencias, y tener criterio para avanzar con evidencia en lugar de sólo intuición.
