Educación expandida: de la segregación socioespacial al mestizaje cultural en Natzaret

Educación expandida: de la segregación socioespacial al mestizaje cultural en Natzaret

+Autoría: Paloma Lucía Pallarés Marco+Líneas de investigación: Arquitectura inclusiva, Arquitectura y pedagogía+Dirección: Enrique Fernández-Vivancos González, Eduardo de Miguel Arbonés, Alberto Jose Rubio Garrido+Fecha: 2025 Septiembre

El presente Trabajo Final de Máster en Arquitectura se centra en la intervención de una manzana socioespacialmente segregada, que interrumpe la calle Mayor del barrio de Natzaret, aislando los equipamientos educativos y las viviendas sociales del resto del barrio. El objetivo principal del proyecto busca derribar las barreras físicas y sociales identificadas en el estudio previo, promoviendo la integración de la diversidad cultural y la igualdad de oportunidades mediante el rediseño sostenible y resiliente del espacio público y educativo. En las escuelas existentes, pese a observarse una pedagogía cercana a Montessori, ésta se ve dificultada por la distribución jerárquica y poco inclusiva de los edificios; lo cual ha motivado un estudio comparativo de metodologías educativas innovadoras como Reggio Emilia, Montessori y las escuelas danesas, cuyas ideas -como la utilización del propio edificio como educador, el aprendizaje por proyectos, el libre movimiento y autogestión de las/os niñas/os, la horizontalidad en la pedagogía de relaciones y la conexión con la vegetación y el espacio exterior- han fundamentado el rediseño arquitectónico. La propuesta urbana reorganiza la manzana prolongando la calle Mayor para atravesar la parcela y dividirla en dos bloques: al oeste, una plaza blanda con vegetación conecta los edificios escolares con cocinas educativas y espacios de comedor entre pequeños huertos urbanos; al este, la prolongación de la calle en una plaza dura, y permeable al agua, da acceso a un equipamiento deportivo, biblioteca, salas de estudio musical, de grabación y a un pequeño auditorio al aire libre. La manzana queda totalmente cerrada en horario lectivo y accesible al público el resto del día. La intervención arquitectónica se concentra en la transformación de la escuela infantil, fomentando una conexión transversal Este-Oeste del edificio mediante sucesivas concatenaciones de plazas, entremezcladas con patios de vegetación natural, que distribuyen los espacios según el grado de privacidad necesario, atendiendo al sistema de jerarquización de espacios de Jan Gehl (públicos-semipúblicos-semiprivados-privados). Los patios son -a su vez- invernaderos y aljibes, que se proyectan como elementos de ventilación natural, control bioclimático, aprendizaje de la naturaleza y evacuación del agua de las cubiertas; las cuales se organizan de tal manera que maximizan la canalización del agua de lluvia para llevarla hasta los patios. El diseño arquitectónico prioriza la ventilación diagonal Este-Oeste para aprovechar los vientos predominantes mediante un escalonamiento de los espacios que, junto con pérgolas de madera con parras, protegen del sol de verano y permiten la entrada de calor en invierno. El diseño constructivo se basado en biomateriales: cimentación de hormigón ciclópeo, muros de BTC, estructura de madera, aislamiento de corcho, revocos de cal y cubiertas ajardinadas. En cuanto al sistema estructural, la estructura muraria original se rebajó a los 2,2m y la ampliación guiñó el sistema estructural inicial con BTC; manteniendo la esencia original del proyecto, pero mejorando la transpirabilidad y reduciendo el impacto ambiental. La cubierta se simplifica con 17 cerchas de madera laminada que sirven de esqueleto para el apoyo de los forjados de CLT. Cabe decir que toda la cubierta se ha con únicamente con dos tipos de forjados y cuatro piezas de cada uno, una para cada inclinación.