El objetivo que perseguimos es ajustar las expectativas de nuestros estudiantes a la realidad laboral.
El proceso de socialización organizacional, que se produce en las primeras semanas de la incorporación a la empresa, por su impacto especial sobre el bienestar personal y el desarrollo de su futuro profesional, le confieren una gran importancia. Esta mesas redondas también son posibles gracias al Plan integral de acompañamiento al estudiante (PIAE+).
Los nuevos empleados/as realizan una transición, pasan de ser extraños a la empresa, a ser miembros activos. El nuevo empleado/a llega con altas expectativas que pueden chocar con la realidad, pues con frecuencia las primeras experiencias resultan frustrantes.
Este ajuste se produce en un doble nivel; por un lado, con las actividades de su puesto de trabajo, pero no menos importante con los nuevos compañeros; y por otro lado, con los valores, normas y pautas de comportamiento que permitirán al joven convivir en su lugar de trabajo. El resultado es la formación del contrato psicológico o vínculo entre el empleado/a y la empresa.
Se trata de explicar qué busca una empresa en el nuevo empleado/a, a nivel comportamental y en cuanto al perfil requerido (soft skill – hard skill). Pero además cuáles son las tácticas de socialización que utiliza la organización/empresa en este proceso de socialización que suele durar 9 meses de media. Sin olvidarnos de las condiciones laborales: conciliación de la vida laboral y familiar, motivación, horario, flexibilidad laboral, etc.
En cuanto al nuevo/a empleado/a sabemos que suele utilizar una serie de estrategias de afrontamiento para adaptarse a la nueva empresa y a las demandas del nuevo rol: trabajar más horas, cambiar los procedimientos de trabajo, redefinir el puesto, delegar responsabilidades, tomar ayuda de otros para realizar las tareas, buscar información y buscar apoyo social.