
La industria alimentaria es el sector industrial que más contribuye al producto interior bruto en España. El éxito de estas industrias requiere de una adecuada dirección y gestión, no solo desde el punto de vista de los aspectos económicos y financieros, sino también desde los relacionados con la calidad y seguridad de los procesos productivos y de los alimentos. Las recientes alarmas alimentarias han despertado en la población la máxima preocupación y exigencia de seguridad a los productores, a quienes, a su vez, demandan la oferta de alimentos variados, cómodos de adquirir y preparar, saludables y con una larga vida útil.