
Los productos pesqueros y acuícolas constituyen una de las principales fuentes de proteína animal altamente digestible y de ácidos grasos altamente insaturados (?3), razón por la cual su demanda se ha duplicado durante las últimas tres décadas. No obstante, las capturas de pescado, tanto de origen marino como continental, están estabilizadas en torno a los 90 millones de toneladas, mientras que la producción de peces de acuicultura se ha multiplicado por diez y se sitúa en 56 millones de toneladas -38 de origen continental y 18 de origen marino-, según datos de la FAO. En los próximos años, el incremento de la población mundial y el aumento del consumo per cápita -actualmente, en torno a los 18 kilogramos por persona/año- provocará un incremento considerable de la demanda de pescado, que tendrá que ser suministrado por la acuicultura.