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HARNESSTOM

El IBMCP (UPV-CSIC) lidera un proyecto internacional para mejorar la calidad, el sabor y la resistencia del tomate

[ 23/09/2020 ]

Conseguir tomates de más calidad, con más sabor, y más resistentes a nuevos virus y enfermedades emergentes, además de a las nuevas condiciones derivadas del cambio climático. Este es el objetivo del proyecto europeo HARNESSTOM, liderado por el Instituto de Biología Molecular y Celular de Plantas (IBMCP), centro mixto de la Universitat Politècnica de València (UPV) y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El proyecto está coordinado por Antonio Granell, profesor de investigación del CSIC, y cuenta con un presupuesto de 8,07 millones de euros, de los cuales 7,04 serán financiados por el Programa Marco de Investigación e Innovación de la Unión Europea Horizonte 2020, mientras que el resto lo cubrirán entre las empresas participantes y el Gobierno de Taiwán.

4 años de proyecto con la participación de instituciones de 7 países

HARNESSTOM (Harnessing the value of tomato genetic resources for now and the future/Aprovechando el valor de los recursos genéticos de cara al presente y al futuro) se desarrollará durante los próximos cuatro años, y lo hará con la participación de instituciones de 7 países, desde pequeñas y medianas empresas, compañías tecnológicas y de cultivo, hasta ONG, asociaciones de agricultores y diversas instituciones académicas.

“Se trata de una iniciativa de una gran importancia para el cultivo del tomate”, afirma Granell. “Primero”, añade el investigador del CSIC, “porque permitirá ofrecer al mercado soluciones para que resista a algunos de los nuevos virus que lo amenazan, como el rugoso del tomate (ToBRFV), así como a los desafíos del cambio climático. Y segundo, porque el proyecto reúne a todos los agentes para que los resultados de los laboratorios se transfieran al mercado: desde nosotros, los investigadores, hasta asociaciones de productores, empresas, ONG, etc. Todo ello, con un objetivo: que el tomate que llegue a nuestra mesa sea mejor, en todos los sentidos”.

4 programas de mejora

El tomate es una hortaliza ampliamente cultivada y consumida, pero con una diversidad genética reducida y, por tanto, muy vulnerable tanto a las enfermedades emergentes como al cambio climático.

“Afortunadamente”, destaca Granell, “el tomate es rico en recursos genéticos, y se dispone de información suficiente para superar esas dificultades. HARNESSTOM pretende demostrar que el incremento en el uso de los recursos genéticos resulta clave para la seguridad alimentaria y conseguir un producto final del mayor calidad”.

De esta manera, aprovechando el gran esfuerzo realizado recientemente en varios proyectos financiados por la Unión Europea para conectar fenotipos y genotipos, HARNESSTOM recopilará, centralizará y normalizará esta gran cantidad de información para que, de una manera sencilla, pueda ser usada por diferentes tipos de usuarios.

Así mismo, el proyecto desarrollará 4 programas de preproducción. El primero de ellos tratará de introducir resistencias contra las principales enfermedades emergentes. El segundo, buscará la mejor adaptación del tomate al cambio climático. El tercer programa de preproducción estará destinado a la mejora de la calidad, mientras que el cuarto buscará aumentar la resiliencia del tomate tradicional europeo mediante el mejoramiento participativo.

Banco de germoplasma

Por parte de la UPV, además de la coordinación del IBMCP (UPV-CSIC), participa también en el proyecto el Instituto Universitario de Conservación y Mejora de la Agrodiversidad Valenciana (COMAV), que cuenta con un banco de germoplasma que contiene una de las mayores colecciones de material genético de tomate y parientes silvestres, circunstancia que resultará clave para lograr variedades más resistentes a las enfermedades emergentes que afectan al cultivo.

Además, el proyecto pretende involucrar a agricultores, consumidores, chefs creadores de tendencias y universidades en actividades para el diseño de estrategias innovadoras que, en última instancia, den como resultado materiales de cultivo adaptados localmente.

Un consorcio de 22 instituciones

Además de la UPV y el CSIC, el proyecto cuenta con otros 5 socios en España: el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrícolas (IVIA), el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario Extremadura (CTAEX), la Fundación Cajamar de la Comunidad Valenciana, la Asociación de Productores y Comercializadores de la Tomata de Penjar d'Alcala de Xivert y Enza Zaden Centro de Investigación.

El consorcio de HARNESSTOM lo completan otras 15 entidades de Bulgaria, Francia, Italia, Israel, Países Bajos y Taiwán.

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