
El sector energético, en sus múltiples facetas relacionadas con la producción, el transporte, la distribución y la utilización de la energía, es uno de los campos tecnológicos más importantes y de mayor crecimiento en la actualidad y, sin duda, uno de los sectores estratégicos para el futuro desarrollo de la sociedad.
La ingeniería de la energía forma parte del grupo de ingenierías de la rama industrial, y básicamente es la que se ocupa de la concepción y la gestión de las instalaciones energéticas y sus componentes para garantizar la mejor utilización de los recursos disponibles, aprovechar al máximo las fuentes de energía renovables y minimizar a la vez su impacto sobre el medio ambiente.
Es conveniente poseer una buena base en matemáticas, física y química, y tener preocupación por el desarrollo sostenible y el medio ambiente. También es aconsejable, como en cualquier otra ingeniería, mostrar curiosidad científica y sentido práctico. Y finalmente, es importante disponer de capacidad de esfuerzo, constancia, saber organizar el tiempo y trabajar en equipo.