Descubriendo las Américas


...Por fin, el día de Nuestro Señor del 12 de Octubre, festividad de la patrona de España, Nuestra Señora del Pilar, se oyó una voz clamar:
- "¡Tierra a la vista!"
Y, casi instantáneamente:
-"Abróchense los cinturones, no fumen, y pongan el respaldo de su asiento en posición fetal, esteeee, vertical..."
Y la expedición llegó a Nuevo Mundo. Era sin duda El Dorado lo que estábamos pisando allí. Estábamos en una localidad nativa que dimos en llamar Santafé de Bogotá, inspirados por la Divinidad, y por el letrero enorme que había en el aeropuerto...

Éste fue el comienzo del viaje que realizó la Tuna por tierras americanas, Colombia y Perú, concretamente. Fuimos invitados por la Tuna Femenina de la Universidad de Los Andes a conocer Santafé de Bogotá y sus gentes, y además por la Tuna de la Universidad de Lima a participar en su III Encuentro Interamericano de Tunas Universitarias.

BOGOTÁ

De Bogotá, casi lo menos importante fue las actuaciones que hicimos, nuestra presentación en el Ministerio de Asuntos Exteriores, nuestras visitas a los hermosos alrededores de la capital, la impresionante Catedral de Sal de Zipaquirá, el interesantísimo Museo del Oro... Tantas y tantas cosas que hicimos y que vimos (realmente no paramos en los diez días que estuvimos allí). Tal vez pase el tiempo y se nos olvidará cómo era la Sabana Bogotana, qué había en el Museo del Oro...

Pero jamás olvidaremos a sus gentes, su trato, y, sobre todo, la dulzura y el cariño de las niñas de la Tuna Uniandina: Mujeres con las cuales sería insuficiente emplear cualquier epíteto. Simplemente, se quedaron con nuestro corazón, y ahora ellas tienen en Valencia amigos para siempre.

LIMA

Lima fue la parte más "tunesca" del viaje, no en vano se trataba propiamente de un Encuentro de Tunas, y en ese sentido fue una experiencia interesantísima tener contacto con tunos peruanos, chilenos, portugueses... Con los tunos colombianos ya habíamos contactado en Bogotá.

Pudimos darnos cuenta de que si bien las formas, las costumbres, incluso los trajes, variaban de unos lugares a otros, la esencia de la Tuna: la camaradería, la música, la galantería... no conoce fronteras, y es por ello que la Tuna como institución universitaria (y por ello de vocación universal) sigue creciendo, dentro y fuera de España, y cada vez en más lugares.

También en Lima fuimos tratados perfectamente, encontramos muchísimo afecto en la gente, y guardamos gratísimos recuerdos de todos ellos.

Podríamos sacar cientos de conclusiones de este maravilloso Descubrimiento de América, pero sólo una sintetiza a las demás: ¡Volveremos!

Mig, Agente Doble


Sumario
Suplemento informático Tam-Tam
Historia de una sangría