Al inicio del curso, tras varios años aquí, algunos vaqueros ingenuos pensamos que ser profesor de asignaturas de cursos superiores, supuestamente importantes, debería ir acompañado de una buena calidad magistral, pues es el futuro del ingeniero el que pasa por sus manos, así como el prestigio de este rancho, donde se formó.
Bueno, ya sabéis la respuesta: sucede que te encuentras en muchas de las asignaturas que te has matriculado, y entre ellas aquella de la que no te querías matricular, que cogiste a última hora, con el típico forastero.
Alguno de esos forasteros es, ¡oh!, ¡¿ingeniero de Teleco?!, que aplica muy bien sus conocimientos de sistemas al alumno, piensa: " no importa lo que haya dentro, ni como funcione. Yo sé que el alumno es una caja negra con terminales de entrada y salidad. Aplico mi explicación a la entrada y la caja 'alumno' da su respuesta a la salida" , claro, en forma de truño, cacarruta, o como queráis llamarlo, en el papel del examen. Se da cuenta de que todos no tienen la misma ganancia, de que hay pérdidas a lo largo del sistema de enseñanza. "Ya sé", afirma convencido, "si algo falla en el sistema, es evidente que es el alumno-operacional este". Lo desecha hasta la próxima convocatoria. Si en el total de las muestras, más de un 90% son defectuosas, mal asunto, "remesa de alumno-operacionales de baja calidad", concluye.
Él no sabe que somos de ganancia regulable, que no hay más que emplear la frecuencia adecuada a nuestra entrada para obtener un máximo en nuestra función de transferencia (no me lo saquéis de contexto ...). No se da cuenta de que cuando el murmullo, los resoplidos (más algún que otro rebuzno) y la tensión afloran en el Saloon, es debido a él, al forastero.
Algunos, para más inri, son ¡¿catedráticos?!, claro de los de antes que contasen las encuestas para ello. Si no iban a estar ensañando a Raiman, o como coño se escriba, a contar en BCD (me gustaría ver como se las apañaban para explicarle que 100 son cuatro y no 'chien dóólares').
Nos dirán: "Perdonad, pero somos humanos". Mirad forasteros, nosotros no somos tontas reses que podáis conducir a vuestro antojo por los angostos cañones y barrizales de vuestras explicaciones, o sea que, afinad la puntería y, en la Redona, sentaos de espaldas a la pared.
Sumario
Tela de Araña Mundial
Pequeña Masacre en
Teleco