0. Introducción


0.1. Introducción. Distribución de frecuencias. Tipos de órbitas.

0.2. Las comunicaciones móviles vía satélite.

0.3. Ejemplos de diseño de enlaces entre satélites de baja capacidad y terminales móviles.

0.4. GMSS (Global Mobile Satellite Services).

0.5. Tendencias tecnológicas.

0.6. MSS y redes celulares terrestres.

0.7. Aspectos normativos y políticos de los servicios móviles vía satélite (MSS: Mobile Satellite Services)

0.7.1. Introducción

0.7.2. Licencias

0.7.3. Impuestos

0.7.4. Reconocimiento técnico de los equipos.

0.7.5. Autoridades de cuentas (AA).

0.7.6. Utilización de las redes locales.

0.8. Conclusiones.


0.1. Introducción. Distribución de frecuencias. Tipos de órbitas.

Conforme avanzamos hacia el siglo XXI, las comunicaciones móviles van alcanzando mayor trascendencia en los más diversos ámbitos de la vida, debido a la creciente necesidad que se tiene de ellas, esto es, cada vez influyen más en la economía por su utilización en la gestión del transporte , potencian la seguridad y el refuerzo de la ley y se convierten en una ayuda prácticamente insustituible en emergencias y operaciones de búsqueda y rescate.

Actualmente, la banda de frecuencias designada exclusivamente para uso de MSS es la banda L (en torno a 1.6 GHz). Debemos tener en cuenta además el creciente número de satélites que operan con diferentes bandas, interconectando servicios, como por ejemplo el satélite TDRS (Tracking and Data Relay Satellite) que proporciona servicios fijos, móviles y entre satélites.Incluso Inmarsat utiliza el módulo MCS (Mobile Communications System) del Intelsat-V (satélite de servicio fijo) para establecer comunicaciones móviles.

Esto satélites "híbridos" complican de alguna forma la distribución del espectro establecida por la ITU en cuanto la dificultad de integrarlos como satélites de servicio fijo o móvil.

U.L: Uso limitado

D: enlace descendente

A: enlace ascendente.

Frecuencia Aeronáutico Marítimo General
806-890 MHz     Regiones II y III (U.L)
1530-1535   D, compartido  
1535-1544   D, exclusivo  
1544-1545     D
1545-1559 D, exclusivo    
1626.5-1645.5   A, exclusivo  
1645.5-1646.5     A
1646.5-1660 A, exclusivo    
1660-1660.5 A, compartido    
19.7-21.2 GHz     D
29.5-31.0     A
39.5-40.5     D
43.5-47     A
66-71     A/D
71-74     A/D
81-84     A/D
95-100     A/D
134-142     A/D
190-200     A/D
252-265     A/D

NOTA 1.

La ITU (International Telecommunications Union) divide la superficie de la Tierra en tres regiones:

NOTA 2:

La WARC (World Administrative Radio Conference), auspiciada por la ITU, amplió el espectro de frecuencias para los servicios móviles en Torremolinos, 1992.

Para enlace descendente estableció las bandas 137-138, 400.15-401, 856-890, 1492-1544, 1555-1559, 1613.8-1626.5, 2120-2200 y 2483.5-2520 MHz

NOTA 3: Servicios militares.

Las comunicaciones móviles también tienen un fuerte presencia en el ámbito militar ya que permiten que las tropas estén en comunicación constante con los mandos a través de equipos ligeros y versátiles.

Generalmente utilizan frecuencias de UHF (235-399 MHz) y la banda X (8/7 GHz).

Además, debemos tener en cuenta las características de los distintos tipos de órbitas, porque según ellas, las prestaciones de nuestro sistema serán unas u otras.

Tipos de órbitas más comunes y sus características

 


0.2. Las comunicaciones móviles vía satélite.

En las redes de comunicación de servicio móvil o MSS (Mobile Satellite Services), a diferencia de las de servicio fijo, la posición de al menos uno de los extremos de la comunicación está indeterminada. Los servicios de comunicaciones por satélite se pueden clasificar, independientemente de su cobertura y tipo de satélite en tres grupos principales:

  1. Servicios de radiomensajería.

Los servicios bidireccionales de radiomensajería son los que más se han desarrollado por su carácter interactivo y permiten la transmisión de datos, facsímil, télex y mensajes cortos. Actualmente, algunos sistemas bidireccionales de radiomensajería son, entre otros:

Para el servicio marítimo y terrestre se pueden citar los siguientes sistemas:

Para el servicio móvil de correspondencia pública con aeronaves, se puede señalar el sistema Estándar Aero de Inmarsat, que permite transmisión de datos y voz, con conexión a redes públicas o privadas en el sentido aire-satélite-tierra, con cobertura de toda la superficie terrestre.

Mediante estos servicios se pueden obtener las coordenadas de la posición geográfica de un móvil. Cuando esta información va destinada al propio móvil, se le conoce como servicio de radionavegación, y en el caso de que vaya destinada a un tercero se denomina radiodeterminación. En función de las capacidades del terminal móvil estos servicios se pueden clasificar en:

Funcionamiento del GPS: Breve descripción.

Para el cálculo de las tres coordenadas geográficas de posición, el GPS se basa en la medición de una serie de distancias entre el punto a localizar (receptor GPS) y, al menos, tres de los 24 satélites que componen el sistema. En la figura se observa una ilustración simplificada de las mediciones de dos distancias a y b de un sistema de satélites GPS. Se asume que las dos esferas centradas en los satélites A y B, de radios a y b, respectivamente, se intersectan con la Tierra en dos circunferencias que se cortan en dos puntos, uno de los cuales aparece como la solución razonable a la localización.

Cada uno de los 24 satélites del sistema difunde cada milisegundo su propia y distintiva señal temporizada de radio, compuesta por un tren de pulsos pseudoaleatorioa. El cálculo de la distancia ( con una precisión de entre 10 y 30 metros) se efectúa midiendo el tiempo de retardo entre la señal temporizada asociada a ese satélite generada por el receptor y la recibida desde el satélite (ambas se encuentran sincronizadas, y multiplicándolo por la velocidad de las ondas de radio en el espacio. Al objeto de aumentar la precisión, se utiliza la medición a un cuarto satélite para ajustar los errores en los tiempos medidos.


0.3. Ejemplos de diseño de enlaces entre satélites de baja capacidad y terminales móviles.

Ya hemos visto la necesidad en comunicaciones móviles de disponer de receptores pequeños (de bolsillo) y por tanto con antenas de tamaño muy reducido. Para poder utilizar estas antenas, debemos aumentar la densidad de potencia en la superficie de la Tierra, lo que se consigue aumentando la potencia transmitida por el satélite y reduciendo el ancho de banda.

Como no siempre es posible aumentar de la densidad de potencia incidente en la unidad móvil mediante el aumento del PIRE, podemos reducir el ancho de banda del receptor, con lo que mejoraremos la relación (C/N) cuando no es posible modificar la potencia transmitida por el satélite. El problema que esto conlleva es una reducción de la capacidad derivada de la ya mencionada disminución del ancho de banda. En definitiva, dispondremos de menos canales para establecer los enlaces.

En el sistema operado por Inmarsat encontramos un buen ejemplo de cómo pueden establecerse canales individuales de voz y datos mediante un satélite de baja potencia y cobertura global y estaciones terrenas pequeñas y baratas. Veamos el uso de Inmarsat en sistemas marítimos:

Las frecuencias asignadas a sistemas marítimos están localizadas entre 1530 y 1544 MHz y entre 1626.5 y 1646 MHz.El enlace satélite-barco es el más crítico, por lo que las dos bandas anteriores se utilizan para establecer el enlace ascendente y descendente entre barco y satélite. Además, como son frecuencias relativamente bajas, se reduce el coste de la antena, receptor y transmisor.

Los receptores usados en el sistema Inmarsat emplean amplificadores FET con bajas figuras de ruido; los transmisores usan amplificadores de alta potencia capaces de generar los 10 W o 20 W requeridos. Estos componentes se encuentran ampliamente difundidos en el mercado, no como otros dispositivos de microondas especiales, lo que abarata de forma considerable los costes de las estaciones terrenas y de los satélites.

En el estándar A de Inmarsat un MES (Mobile Earth Station) tiene un coeficiente G/T de -4 dBK-1. Una estación terrena alternativa de mayor capacidad (bajo estándar D) con un coeficiente de +5 dBK-1 permite hasta 10 canales de voz en el mismo ancho de banda; este aumento se consigue reduciendo el ancho de banda del canal, ya que disponemos de un alto G/T en el receptor y un alto PIRE en el transmisor.

El estándar A de Inmarsat puede establecer un circuito telefónico bidireccional. La técnica de acceso utilizada (SCPC, Single Channel Per Carrier) hace eficiente el uso del pequeño ancho de banda disponible en el transpondedor.

Ejemplo: Balance de potencias para un canal de voz en un sistema marítimo:

Enlace descendente satélite-barco

Frecuencias 1535-1543.5 MHz
Ancho de banda de RF ocupado 2.0 MHz
Número de canales 40
Ancho de banda del canal de RF 30 KHz
Potencia de salida del satélite 10 W
Potencia por canal de RF 0.25 W= -6 dBW
Ganancia de la antena transmisora 17 dB
Pérdidas de propagación 1535 MHz 187.5 dB
G/T Estación Terrena -4 dBK-1
C/T señal recibida -180.5 dBWK-1
k, constante de Boltzmann -228.6 dBW/Hz/K
Ancho de banda receptor 43.0 dB Hz
kB en receptor -185.6 dBWK-1
C/N=C/kTB 5.1 dB

Enlace ascendente barco-satélite.

Frecuencias 1636.5-1645 MHz
Ancho de banda de RF ocupado 2.0 MHz
Número de canales 40
Ancho de banda del canal de RF 30 KHz
PIRE barco (10 W, =2m) 37 dBW
Potencia por canal de RF 0.25 W= -6 dBW
Pérdidas de propagación 1640 MHz 188.3 dB
Ganancia antena receptora 16 dB
Potencia recibida en satélite -135.3 dBW
Temperatura de ruido (500ºK) 27 dBK
k, constante de Boltzmann -228.6 dBW/Hz/K
Potencia de ruido en satélite -156.8 dBW
C/N=C/kTB 21.5 dB

 


0.4. GMSS (Global Mobile Satellite Services)

Los nuevos servicios que ofrecen las comunicaciones vía satélite están sacudiendo los estándares en lo que a telecomunicaciones se refiere, para lograr que el número marcado por el usuario final llegue a su destino con éxito existen una serie de acuerdos establecidos por el sector de estándares de la Unión Internacional de Telecomunicaciones para respetar el formato de las numeraciones telefónicas usadas actualmente.

Para poder comunicarnos con cualquier país se le asigna a éste un determinado código relativo a su área geográfica, sin embargo el concepto de área o localización geográfica no es en absoluto aplicable a un satélite en órbita.

Los proveedores de servicios GMSS pidieron un nuevo código internacional asignado a estos servicios vía satélite y no a una determinada área geográfica, inicialmente se pedía un código internacional único para una compañía base (por lo tanto nunca probable excepto en el caso de Inmarsat).

Los proveedores de servicios terrestres se opusieron a esas asignaciones, pero mediante una serie de compromisos y recomendaciones la idea de un único código asignado a los GMSS está siendo una realidad aunque todos los proveedores compartirán dicho código internacional.

La idea es adoptada por la Unión Internacional de Telecomunicaciones y el director del Departamento de Estandarización de dicha institución asigna oficialmente el código internacional 881 a los GMSS.

Los proveedores individuales de los GMSS recibirán dos asignaciones relativas al cuarto dígito después del 881.

Todavía están pendientes de ser desarrolladas las pautas para una asignación ordenada de los códigos internacionales, la Fase 1 fue adoptada en Noviembre de 1996 y en la Fase 2 se concluirán las pautas para todos los códigos compartidos.


0.5. Tendencias tecnológicas.

No podemos entender el tremendo impulso que estñan experimentando los MSS sin antes analizar el importante avance cualitativo que en los próximos años experimentarán las tecnologías y sistemas espaciales como resultado de las actuales tendencias en la investigación y desarrollo en este campo.

Dicho avance se podrá materializar en cuatro campos concretos de actividad, que son:

En definitiva, el tradicional concepto de satélite repetidor dará paso a otro referido a verdaders satélites inteligentes, integrados en la red digital global y capaces de soportar la transmisión directa de señales digitales con una multiplicidad de servicios. Estos satélites intligentes estarán conectados entre sí, constituyendo nodos y subredes de la red global e incorporarán, por ejemplo, diferentes antenas orientables (hacia la Tierra, hacia otros satélites) y con haces reconfigurables de cobertura variable en perfil y extensión, con distribución flexible de la potencia entre los diferentes haces.


0.6. MSS y redes celulares terrestres.

De la mano de todos los avances tecnológicos descritos, y propiciados por ellos, están emergiendo nuevos conceptos de redes de satélites, sustancialmente diferentes de los actuales sistemas que convergen hacia la personalización de los terminales y servicios.

La planificación y el desarrollo de sistemas de comunicaciones personales vía satélite, con terminales de bolsillo, choca directamente con la existencia de redes celulares terretres, (incluso con redes de fijas de comunicaciones) ya que en un principio, ambos sistemas proveen servicios similares.

Las características diferenciadoras entre los PCS (Personal Communication Systems) vía satélite y terrestres son las siguientes:

Se observa claramente como lo ideal sería establecer acuerdos entre ambos sistemas que permitieran autocompensarse en sus deficiencias. Un ejemplo de este tipo de acuerdos lo encontramos en las conversaciones entre AMSC (America Mobile Satellite Corporation) y varios operadores de redes celulares terrestres con objeto de desarrollar teléfonos móviles duales (satélite/celular). Esto permitiría a los usuarios establecer comunicaciones vía satélite cuando no son operativas las redes celulares terrestres. Este concepto también se tiene en cuenta en el proyecto 21 de inmarsat (Inmarsat-P).

Evidentemente, a pesar de estos acuerdos puntuales, la integración de servicios por satélite y terrestres es objeto de estudio y todavía no se ha generado una postura unánime que defina la trayectoria de ambos sistemas, ya sea convergente o divergente.

Podríamos establecer cuatro niveles en este proceso de integración:

  1. Integración geográfica: Es el nivel más bajo. En él, los MSS únicamente proporcionan cobertura adicional a las redes terrestres, allí donde estas no pueden establecer comunicaciones. Ambos sistemas están basados en técnicas diferentes y ofrecen independientemente distintos tipos de servicios. Es la situación actual.
  2. Integración de servicios: Los sistemas proporcionarían los mismos servicios en este nivel, autocomplementándose.
  3. Integración de red: En este nivel, un usuario móvil se identifica unívocamente con un único número, ya sea de acceso vía satélite o vía terrestre. Se crearía una única red, basada en la infraestructura espacial y terrestre. Hasta este momento, las redes operadas por ambos sistemas eran independientes, solapándose sólo donde era necesario (nivel i).
  4. Integración de sistemas: Aquí, el sistema vía satélite se encuentra totalmente integrado con los servicios terrestres, tanto en técnicas utilizadas como en servicios prestados.

En Europa, la tarea de compatibilizar e integrar las redes espaciales y terrestres ha sido asignada en Europa al COST 227 (European Cooperation in Science and Technology). El objetivo de este comité es estudiar la viabilidad de sistemas móviles estructurados en dos subsistemas (espacial y terretre) con la finalidad de optimizar entre otros, los servicios ofrecidos, las facilidades que ofrecen las infraestructuras fijas, etc,...

En definitiva, se trata de integrar los actuales sistemas móviles terrestres y los sistemas vía satélite en un único equipo de comunicación, pudiendo utilizar cada una de estas redes en función de las necesidades y coberturas que tenga cada usuario en cada momento. De esta forma, y considerando que se deberá conseguir que el coste de las llamadas se minimice para dicho usuario, si intenta llamar desde su lugar de trabajo con un teléfono móvil, la llamada será similar a la de un teléfono normal. Si no tiene cobertura de su red privada, tratará de localizar una red celular por la que comunicarse. Si aún así no puede establecer la comunicación, lo intentará por la red de satélite. Lógicamente, cada llamada tendría sus propias tarifas.

 


0.7. Aspectos normativos y políticos de los servicios móviles vía satélite (MSS: Mobile Satellite Services)

0.7.1. Introducción

0.7.2. Licencias

0.7.3. Impuestos

0.7.4. Reconocimiento técnico de los equipos.

0.7.5. Autoridades de cuentas (AA).

0.7.6. Utilización de las redes locales.


0.8. Conclusiones.

Desde el punto de vista de los servicios globales fijos, se prevé una caída gradual de los satélites como soporte de grandes haces de circuitos de comunicación a grandes distancias, en los que las elevadas prestaciones, capacidad, fiabilidad y economía de los enlaces de fibra óptica se impondrán paulatinamente. No obstante, existen grandes sectores de población, distribuidos por ejemplo en áreas rurales, para los que razones económicass retardarán su posibilidad de acceso a los sistemas de fibra óptica y cuyas necesidades de servicios digitales podrán ser cubiertas a coste razonable por los sistemas de satélite.

En cambio, desde el punto de vista de las comunicaciones móviles, la necesidad de los satélites irá en aumento: seguirán desempeñando un papel de primer orden en las comunicaciones marítimas y aéreas, especialmente intercontinentales y se complementarán con las comunicaciones móviles terrestres, en las que la elevada demanda hace más económicos los sistemas terrenales de gran capacidad. Por ello, todavía es una incógnita el sector del mercado de las comunicaciones móviles personales (está claro, que en las comunicaciones marítmas y aéreas son insustituibles) que pueden conquistar.

De todas formas, las comunicaciones móviles por satélite (concretamente las personales) que se encuentran todavía en una primera fase de desarrollo, están lejos de alcanzar su techo económico y funcional, si bien la dinámica evolución de las tecnologías de la comunicación propician, en general, un entorno cambiante e interactivo en el que, merced sobre todo a sus características propias, los satélites seguirán manteniendo su competitividad.