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Satélites LEO y comunicaciones móviles

Otras órbitas, ventajas e inconvenientes

 

En la actualidad varias empresas estudian la posibilidad de implementar sistemas de telefonía móvil de cobertura global sobre toda la Tierra. Esto es únicamente pensable desde el punto de vista de las comunicaciones vía satélite. Entre los sistemas existentes, ya hay varios que dan una cobertura global para equipos portátiles del tamaño de un maletín (como puede ser el INMARSAT-M), pero la telefonía requiere de equipos todavía menores, los cuales imponen serias restricciones de tamaño y potencia. Así pues, se ha de elegir el sistema de satélites adecuado para satisfacer los requerimientos impuestos por los teléfonos móviles.

 

Podemos clasificar los sistemas de comunicaciones vía satélite según su órbita en varios tipos [3.6]:

Satélites geoestacionarios (GEO): en una órbita circular ecuatorial de altitud 35.786 Km. Con unos pocos (basta con 3), sería suficiente para dar cobertura global a la Tierra.

Satélites de órbita media (MEO): altitud de 9.600 a 14.500 Km (6.000-9.000 millas). De 10 a 15 satélites son necesarios para abarcar toda la Tierra. También se les suele llamar ICO (Intermediate Circular Orbit).

Satélites de órbita baja (LEO): altitud de 725-1.450 km (450-900 millas). Son necesarios más de unos 40 satélites para la cobertura total.

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Muchas de las empresas del sector que planean futuros sistemas de telefonía móvil han optado por los sistemas de baja altitud. Analicemos los pros y los contras: 

Ventajas

Las pérdidas de propagación van a ser menores: se tendrá necesidad de menores antenas y potencias de transmisión.

Menores retardos de propagación. 

Actualmente este tipo de órbitas no están congestionadas.

El lanzamiento va a ser menos costoso e incluso se van a poder poner en órbita varios satélites con un mismo lanzamiento.

La cobertura no será pobre para altas latitudes y el ángulo de elevación con que se va a ver el satélite desde estos puntos será alto, lo cual conllevará una mayor calidad de comunicación. Esto es importante sobre todo en entornos urbanos.

Al haber más satélites, habrán más canales de comunicación disponibles y reutilizables, y por tanto, mayor número de usuarios.

Inconvenientes

El diseño del sistema será más complejo porque:

  • el nº de satélites necesarios para una cobertura global es mayor,
  • se deberá emplazar la constelación de satélites con mayor o menor proximidad a los anillos de Van Allen. Estos anillos son 2 toroides cuyo eje es el eje geomagnético y están poblados de partículas que dañan el satélite. En el caso de Iridium, la constelación va a estar por debajo del 1er anillo de Van Allen.

El mantenimiento del sistema va a ser mayor pues los satélites van a verse más afectados por la atmósfera y los anillos de Van Allen.

La velocidad de desplamiento relativo entre emisor y receptor en un escenario como éste va a ser muy elevada, por lo que:

  • el tema del hand-over (o hand-off) va a tener que ser tratado con ahinco. Las celdas de cobertura de un satélite van a desplazarse a gran velocidad sobre la superficie de la Tierra, ocasionando cesiones de conexiones entre satélites que deberán ser llevadas a cabo de manera eficiente con objeto de que el sistema resultante tenga buenas prestaciones.
  • el efecto Doppler va a presentar otro problema a resolver: Tamaña velocidad de desplazamiento relativo provocará altas derivas en las frecuencias de trabajo.

Mayor complicación para el control y posicionamiento de los satélites.

 


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SISTEMA IRIDIUM. Telecomunicación Espacial.
Grupo18:
José BORRÁS TORTAJADA, Antonio GANDÍA ORTIZ, José LACRUZ GIMENO, José Donato PÉREZ GONZÁLEZ
Revisado: 1 de diciembre de 1997.