EL NACIMIENTO DE LOS SATÉLITES DE COMUNICACIONES

 

Los satélites de comunicaciones son el resultado de una investigación en el área de las comunicaciones cuyo objetivo es lograr incrementar la capacidad de los sistemas con el coste menor posible.

La Segunda Guerra Mundial favoreció la expansión de dos tipos muy distintos de tecnología: los misiles y las microondas. La experiencia ganada por la combinación en el uso de esas dos tecnologías comenzó la era de los satélites de comunicaciones. El servicio proporcionado con este sistema será un complemento ideal de los servicios ofrecidos hasta ese momento por las redes terrestres de cable.

La era espacial empezó en 1957 con el lanzamiento del primer satélite artificial: el SPUTNIK. Los siguientes años están marcados por varios experimentos entre los que se incluyen: el "Mensaje de Navidad" del presidente Eisenhower difundido por SCORE(1958), el satélite repetidor ECHO (1960), almacenamiento y retransmisión con el satélite COURIER (1960) y los primeros satélites geoestacionarios SYNCOM (1963).

En 1965, el primer satélite geoestacionario comercial INTELSAT I (también llamado EARLY BIRD) inaugura la larga serie de INTELSAT. El mismo año, la Unión Soviética lanzaba su primer satélite de la seria MOLNYA.

 

DESARROLLO

Los primeros satélites proporcionaban baja capacidad a un relativo bajo costo. Por ejemplo, INTELSAT I tenía un peso de 68 Kg en lanzamiento, con una capacidad de 480 canales telefónicos y un coste anual de 32500 dólares por canal. Este coste es una combinación del coste de la lanzadera y el propio satélite, el corto periodo de vida (1.5 años) y su baja capacidad. La reducción de costes es el resultado de un gran esfuerzo que ha llevado a la producción de lanzaderas fiables que pueden poner satélites más y más pesados cada vez en órbita. Además, la creciente experiencia en el campo de las microondas permite la realización de antenas multihaz contorneadas a la forma de los continentes. El incremento de la capacidad nos lleva a una reducción del coste por canal telefónico (los 22500 canales del INTELSAT VIII tenían un coste aproximado de 3000 dólares cada uno a mediados de los 90).

Además de la reducción del coste de la comunicaciones, la característica más importante es la diversidad de servicios ofrecidos por los sistemas de comunicaciones por satélites. Originalmente habían sido diseñados para soportar comunicaciones entre dos puntos, tan y como se hacía con cables, y para cubrir enlaces de gran longitud debido a la extensa área de cobertura: el Early Bird conectaba dos estaciones terrenas a cada lado del Atlántico. Sin embrago, como consecuencia de las prestaciones limitadas del satélite, era necesario utilizar estaciones terrenas equipadas con grandes antenas y de gran coste (sobre los 30 millones de dólares para una estación equipada con una antena de 30 metros de diámetro). El incremento de tamaño y potencia de los satélites ha permitido la consecuente reducción del tamaño y coste de las estaciones terrenas.

ORGANIZACIÓN DE UN SISTEMA DE COMUNICACIONES

Un sistema de comunicaciones vía satélite está formado por un segmento espacial y un segmento terrestre:

 

 

SEGMENTO ESPACIAL

Está formado por el satélite y las instalaciones terrestres para el control y monitorización del mismo. Esto incluye las estaciones de TT&C junto con los centros de control del satélite, donde se desarrollan todas las actividades asociadas al mantenimiento y comprobación de las funciones vitales del satélite.

Una onda electromagnética transmitida por la estación terrena es recibida por el satélite: a este enlace se lo conoce como uplink. El satélite por el contrario, transmite hacia la estación base a través del downlink.

Un satélite se compone de la plataforma y la carga. La carga es la parte correspondiente a todo el equipo de comunicaciones del satélite. La plataforma está formada por aquellos subsistemas que permiten que la carga funcione de manera adecuada. Esta incluye:

 

Un satélite tiene dos papeles:

Para asegurar el servicio con una calidad aceptable, el satélite debe hacer uso de redundancias.

 

SEGMENTO TERRESTRE

Está formado por todas las estaciones terrestres; los usuarios estarán conectados a éstas, o, en algunos casos como el VSAT, directamente con el satélite. Las estaciones se distinguirán por su tamaño, que dependerá del volumen de tráfico soportado y del tipo de tráfico considerado. Las más grandes están equipadas con antenas de hasta 30m de diámetro. Las más pequeñas tienen antenas de 0.6m.

Una estación podrá transmitir y recibir a la vez.