Para encauzar más cantidad de datos a través de antenas más pequeñas, o transmitir con cantidades más pequeñas de energía, los ingenieros están investigando el campo de frecuencias más elevadas. La nueva banda de frecuencias que está siendo considerada para las telecomunicaciones espaciales, conocida como banda Ka, es cuatro veces más alta que la habitualmente utilizada banda X.
Esta tecnología experimental consiste en un compacto y robusto componente que amplifica la señal en banda Ka producida por el traspondedor antes de que sea transmitida por la antena de la sonda. Las nuevas y experimentales instalaciones del Complejo DSN en Goldstone (California) recibirán las transmisiones de la DS1 en banda Ka, ayudando no sólo en la evaluación del estado de los sistemas de a bordo de la sonda, sino también comprobando la utilidad de lo que ya se llama el 'Nuevo Canal del Sistema Solar'. Las predicciones teóricas sobre la velocidad en la transmisión de datos, la susceptibilidad al mal tiempo de las estaciones receptoras y los nuevos receptores serán caracterizados para que futuras misiones puedan utilizar esta tecnología sin problemas.