La Gestión Integrada se ha revelado como el mecanismo necesario para asegurar el desarrollo sostenible de las Zonas Costeras, un ámbito complejo tanto desde el punto de vista físico como socioeconómico. Las zonas costeras han sido reconocidas por la UE como entornos especialmente sensibles, como soporte de población, de actividades productivas, con gran diversidad biológica y fuente de recursos.