Un nuevo modelo de ciudad: Hacia la ciudad "Verde"
Para el 2050 la población mundial se habrá duplicado, llegando a superar los 9.000 millones de personas. En este escenario, uno de los principales focos de contaminación y eje fundamental del consumo lo constituye la ciudad. Las ciudades son cada vez mayores y albergan cada vez más habitantes y su paradójica consecuencia es que, lo que en principio debería incrementar su eficacia -aumentando su rendimiento energético por habitante- ha conseguido que éste se haya disparado de manera exponencial: conforme aumenta la población disminuye su eficiencia. Generan riqueza pero la gastan toda y agotan los recursos. En vez de regenerar, depredan el paisaje. Hasta tal punto, que el ideal al que se aspira, adjetivado eufemísticamente como sostenible, se aplica actualmente a aquellos modelos que 'devoran' un poco menos.
Es imperioso revisar el modelo desde su base. Con los medios de los que se dispone hoy día, es posible plantear un nuevo paradigma urbano más ecológico y eficaz; de ciclo vital más económico -más integrado en el paisaje- y que facilite la asimilación y cohesión de sus ciudadanos, abandonando definitivamente el modelo de la ciudad de funciones segregadas de los CIAM, y todavía vigente. Segregación hoy cada vez más acentuada: grandes barrios dormitorio dedicados a vivienda, grandes centros comerciales, recintos feriales, áreas de oficinas, y un largo, etc.
El modelo urbano que se presenta en esta comunicación pretende evitar gran parte de los inconvenientes citados del desarrollo urbano vigente, que son los que, en gran medida, generan el despilfarro energético actual. Esta ciudad de nuevo cuño nace como una ciudad de tamaño limitado y fijo, de tal manera que, dado su diseño general y su mínimo contacto con el suelo, los sistemas de acceso, el planteamiento de las redes y servicios, la distribución de energía, y, finalmente, el inevitable control ejercido por todos y cada uno de los ciudadanos, de cada una de las acciones necesarias, sobre cualquier acción tendente a menoscabar su natural funcionamiento, hacen poco menos que imposible su crecimiento físico. Para superar su máxima capacidad de ocupación, cifrada en 1,250.000 habitantes, sería necesario el inicio de otra ciudad similar, separada al menos 2,5 Km. de cualquier punto de su perímetro. Se formaría así una connurbación, o grupo de ciudades asociadas que, a su vez, tampoco podrían superar el número de cuatro, completando un máximo total de 6.000.000 de habitantes.
Haciéndonos eco, también, de la aspiración de la mayor parte de las utopías históricas se ha diseñado con la apariencia de una Ciudad ¿ Edificio. Toda la ciudad está concebida como un continuo tridimensional construido. Denso pero esponjoso. De tal modo, que la luz, el sol, el aire y la buena ventilación alcancen cada uno de sus más recónditos y permeables rincones. Todo su interior recuerda el de un abigarrado centro comercial repleto de viviendas, oficinas, centros administrativos y todo tipo de servicios de salud cultura y ocio. El automóvil es aquí innecesario para los desplazamientos ya que la distancia estadística máxima a recorrer siempre será inferior a 1,2 kilómetros.
Finalmente, con todos estos planteamientos de partida, y otros más que no se citan, se espera que, a pesar de su 'tecnológico' aspecto, el coste total de construcción, infraestructuras, organización, mantenimiento y consumo energético final, por habitante, sea diez veces menor que el de cualquiera de las ciudades actuales, mientras que, como contrapartida, la simplificación de la vida diaria de los mismos ayude a incrementar en más de un 30% el tiempo libre de sus habitantes. Tiempo del que podrán disfrutar a su antojo dedicándolo al placentero ejercicio del ocio.