AGENDA 21
No podemos entender el significado, ni la intencón de la Agenda 21 Local sin antes conocer su história, como nace de los grandes momentos que a dia de hoy se le han dedicado al Medio Ambiente, en importantes cumbres y reuniones a nivel mundial. Sin más preámbulos nos encontramos frente a un resumen que cita los hitos más importantes de dicha história.
Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro de 1992
La Agenda 21 es el programa de acción para promover el desarrollo sostenible en todo el mundo, en los ámbitos local, estatal, regional y mundial.
Programa refrendado en la Conferencia sobre Medio Ambiente y Desarrollo de las Naciones Unidas de 1992. Su texto se aprueba por los 179 países que acudieron tras las negociaciones iniciadas en 1989.
La Agenda 21 (con más de 900 páginas) tiene 40 capítulos, divididos en cuatro áreas temáticas primordiales:
INTRODUCCIÓN
SECCIÓN
I: Dimensiones Económicas y Sociales
SECCIÓN II: Conservación y Gestión de los Recursos para el Desarrollo
SECCIÓN
III: Fortalecimiento de los Grupos Principales
SECCIÓN
IV: Medios de Ejecución
Agenda 21 “LOCAL”
El desarrollo local de los principios de la Agenda 21 se explica en el capítulo 28 de la Sección III del documento de la Cumbre de la Tierra. Hablamos también de Programa 21 (traducción en castellano ya que “agenda”, proviene del latín, lo empleamos con el sentido de "programa" en inglés).
Capítulo 28:
ÁREA DE PROGRAMAS
Bases
para la acción
28.1. Como tantos de los problemas y de las soluciones de que se
ocupa el Programa 21 se relacionan con las actividades locales, la
participación y cooperación de las autoridades locales constituirán un factor
determinante para el logro de los objetivos del Programa. Las autoridades
locales se ocupan de la creación, el funcionamiento y el mantenimiento de la
infraestructura económica, social y ecológica, supervisan los procesos de
planificación, establecen las políticas y reglamentaciones ecológicas locales
y contribuyen a la ejecución de las políticas ambientales en los planos
nacional y subnacional. En su carácter de autoridad más cercana al pueblo,
desempeñan una función importantísima en la educación y movilización del
público en pro del desarrollo sostenible.
Objetivos
28.2.
Se proponen los siguientes objetivos para esta área de programas:
a)
Para 1996, la mayoría de las autoridades locales de cada país deberían haber
llevado a cabo un proceso de consultas con sus respectivas poblaciones y haber
logrado un consenso sobre un "Programa 21 local" para la comunidad;
b) Para 1993, la comunidad internacional debería haber iniciado un
proceso de consultas con el objeto de aumentar la cooperación entre las
autoridades locales;
c) Para 1994, los representantes de las asociaciones municipales y otras
autoridades locales deberían haber incrementado los niveles de cooperación y
coordinación, con miras a aumentar el intercambio de información y
experiencias entre las autoridades locales;
d) Debería alentarse a todas las autoridades locales de cada país a
ejecutar y supervisar programas encaminados a lograr que las mujeres y los
jóvenes estuvieran representados en los procesos de adopción de decisiones,
planificación y ejecución
Actividades
28.3.
Cada autoridad local debería iniciar un diálogo con sus ciudadanos,
organizaciones locales y empresas privadas y aprobar un "Programa 21 local".
Mediante la celebración de consultas y la promoción de un consenso, las
autoridades locales recibirían aportes de la ciudadanía y las organizaciones
cívicas, empresariales e industriales locales y obtendrían la información
necesaria para formular las mejores estrategias. El proceso de consultas
aumentaría la conciencia de los hogares respecto de las cuestiones relativas
al desarrollo sostenible. Los programas, las políticas, la legislación y las
reglamentaciones de las autoridades locales para lograr los objetivos del
Programa 21 se evaluarían y modificarían sobre la base de los programas
locales aprobados en el marco del Programa 21. También se podrían emplear
estrategias para apoyar propuestas encaminadas a obtener financiación local,
nacional, regional e internacional.
28.4. Podría promoverse la asociación entre las organizaciones y los órganos pertinentes, tales como el PNUD, el Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos Humanos (Hábitat), el PNUMA, el Banco Mundial, los bancos regionales, la Unión Internacional de Administraciones Locales, la Asociación Mundial de las Grandes Metrópolis, la Cumbre de las Grandes Ciudades del Mundo, la Organización de Ciudades Unidas y otras instituciones internacionales pertinentes, con miras a movilizar una mayor financiación internacional para los programas de las autoridades locales. Un objetivo importante sería respaldar, ampliar y mejorar las instituciones ya existentes dedicadas al aumento de la capacidad de las autoridades locales y la ordenación del medio ambiente local. Para ello:
a)
Se pide a Hábitat y a otros órganos y organizaciones pertinentes del sistema
de las Naciones Unidas que fortalezcan sus servicios para reunir información
sobre las estrategias de las * autoridades locales, en particular las que
vayan a necesitar financiación internacional;
b) Se podrían celebrar consultas periódicas con los asociados
internacionales y los países en desarrollo para examinar estrategias y
considerar el mejor modo de movilizar el apoyo internacional. Esta consulta
sectorial complementaría las consultas simultaneas concentradas en los países,
tales como las que se realizan en grupos consultivos y mesas redondas.
28.5. Se exhorta a los representantes de las asociaciones de autoridades locales a establecer procesos para aumentar el intercambio de información, experiencia y asistencia técnica mutua entre las autoridades locales.
Medios
de ejecución
a)
Financiación y evaluación de los costos
28.6. Se recomienda que todas las partes evalúen de nuevo las necesidades de financiación en esta área. La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total medio por año (1993-2000) del fortalecimiento de los servicios internacionales de secretaría para la ejecución de las actividades de este capítulo ascenderá a aproximadamente 1 millón de dólares a título de donación o en condiciones de favor. Estas estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por los gobiernos.
b) Desarrollo
de los recursos humanos y aumento de la capacidad
28.7. Este programa debería facilitar las actividades de aumento de
la capacidad y formación que ya figuran en otros capítulos del Programa 21.
Carta de Aalborg (Dinamarca, 1994)
La Carta de Aalborg fue firmada inicialmente por 80 autoridades locales europeas y
253 representantes de organizaciones internacionales, gobiernos nacionales, centros científicos, asesores y particulares. Con la firma de la Carta, las ciudades, poblaciones menores y unidades territoriales de Europa se comprometieron a participar en las iniciativas locales del Programa 21 y a desarrollar programas a largo plazo hacia un desarrollo sostenible, a la vez que iniciaron la campaña de ciudades europeas sostenibles.
Se propuso que la Carta fuera desarrollada en mayor medida y sometida a los participantes en la segunda Conferencia europea sobre ciudades sostenibles a celebrar en septiembre de 1996 en Lisboa (Portugal).
Consta de 3 apartados y en el tercero encontramos la propuesta de etapas que un plan de acción local debe incluir para su preparación:
• Reconocimiento de los métodos de planificación y de los mecanismos financieros existentes, así como otros planes y programas.
• Localización sistemática de los problemas y de sus causas mediante extensas consultas pública.
• Clasificación de las tareas por orden de prioridad para tratar los problemas
Detectados.
• Creación de un modelo de comunidad sostenible mediante un proceso participativo que incluya a todos los sectores de la comunidad;
• Consideración y evaluación de opciones estratégicas alternativas.
• Establecimiento de un plan de acción local a largo plazo en favor de un desarrollo sostenible que incluya objetivos mensurables.
• Programación de la aplicación del plan, incluida la preparación de un calendario y una declaración del reparto de responsabilidades entre los participantes.
• Establecimiento de sistemas y procedimientos para la supervisión y la notificación de la aplicación del plan.
“Nuestro modelo actual de vida urbana, y particularmente nuestras pautas de división del trabajo y de las funciones, la ocupación del suelo, el transporte, la producción industrial, la agricultura, el consumo y las actividades de ocio, y por tanto nuestro nivel de vida, nos hacen especialmente responsables de muchos problemas ambientales con los cuales se enfrenta la humanidad."
“Nosotras, ciudades, estamos convencidas de que la ciudad es, a la vez, la mayor entidad capaz de abordar inicialmente los numerosos desequilibrios arquitectónicos, sociales, económicos, políticos, ambientales y de recursos naturales que afectan al mundo moderno y la unidad más pequeña en la que los problemas pueden ser debidamente resueltos de manera integrada, holística y sostenible. Puesto que todas las ciudades son diferentes, debemos hallar nuestras propias vías hacia la sostenibilidad. Integraremos los principios de sostenibilidad en todas nuestras políticas y haremos de nuestras fuerzas respectivas la base de estrategias adecuadas a nivel local.”
Carta de Lisboa 1996(Segunda Conferencia Europea de Pueblos y Ciudades Sostenibles)
Los participantes en la Conferencia de Lisboa de 1996 suscribieron el documento siguiente con el título "De la Carta a la Acción". Está basado en las experiencias locales tal y como se expusieron y discutieron en los 26 talleres de la Conferencia y toma en consideración los principios y recomendaciones expuestos en la Carta de Aalborg, en el Informe de Ciudades Sostenibles del Grupo de Expertos en Medio Ambiente Urbano de la Comisión Europea y en la Guía de Planificación de la Agenda Local 21 del Consejo Internacional para iniciativas Locales en Medio Ambiente.
Destacamos:
1. Creemos que la adopción de la Carta de Pueblos y Ciudades Europeas hacia la Sostenibilidad (Carta de Aalborg) es uno de los mejores puntos de partida para el proceso de una Agenda Local 21.
2. Necesitamos una definitiva voluntad política para llevar a cabo un proceso de Agenda Local 21.
3. Utilizaremos como referencia ideas, conceptos y mandatos como la Agenda 21, el Quinto Programa de Acción Medioambiental de la Unión Europea, la carta de Aalborg o la Conferencia Hábitat II (Estambul).
4. Creemos que la autoridad local debería ser el principal facilitador del proceso de Agenda Local 21.
5. Nuestra autoridad local debería abandonar su actitud soberana y adoptar la función de dinamización. Ofrecer el necesario impulso mientras el resto de actores no lo hayan desarrollado, dedicarle medios personales y ofrecer un presupuesto, contratar un mediador profesional y ejercer su liderazgo sin dominar el proceso.
6. Establecimiento de estrategias para comprometer a la comunidad. Emprenderemos consultas y formaremos asociaciones con los diversos sectores de nuestra comunidad para crear sinergia a través de la cooperación.
7. Guiaremos a los participantes con delicadeza pero con determinación a lo largo del proceso. Definiremos explícitamente los intereses particulares de cada parte y mantendremos un diálogo con ellas para ganar su confianza a través de la apertura y la transparencia.
8. Identificaremos todas las opciones que se presenten a la comunidad para parar o reducir la exportación de problemas y comprobaremos si las condiciones para utilizar medio ambientes más amplios o el futuro son equitativas.
9. Llevaremos a cabo auditorias sociales, económicas y ecológicas en nuestro municipio para investigar su impacto en el medio ambiente y en las generaciones futuras e informaremos sobre los resultados.
10. Identificaremos problemas, causas y efectos; invitaremos al gobierno municipal a adoptar objetivos; priorizaremos los problemas utilizando el método de evaluación del impacto; identificaremos las opciones de acción y fijaremos sus receptores; crearemos programas para dirigirlos a sus receptores y formalizaremos programas en un plan de acción; implementaremos el plan y haremos el seguimiento del proceso; evaluaremos los resultados y aportaremos "feedback" al proceso.
Río +5 (1997)
En 1997, un lustro después de la Cumbre de la Tierra, la Asamblea General de la ONU celebró una sesión especial para valorar los progresos conseguidos durante cinco años de aplicación de la Agenda 21.
La ONU reconoció el escaso y desigual progreso acometido. Asimismo, se hizo mención expresa al surgimiento de fenómenos como la creciente globalización, el aumento de las desigualdades entre ricos y pobres y la aceleración en el deterioro del medio ambiente. Una nueva resolución de la ONU (s-19/2) prometió una acción más enérgica.
Cumbre de Johannesburgo 2002
Diez años después de la Cumbre de Río, la Cumbre de Johannesburgo (también denominada Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible) de 2002 reafirmó el "compromiso" de la ONU para aplicar íntegramente la Agenda 21 y cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ocho objetivos que los 191 países miembros de la ONU acordaron conseguir para 2015) y otros acuerdos internacionales suscritos por la mayoría de los países del mundo.
“Los esfuerzos deberán promover la integración de los tres componentes del desarrollo sostenible: desarrollo económico, desarrollo social y protección del ambiente, como pilares interdependientes de sustentación”.
Se reconocen como objetivos fundamentales y requisitos indispensables para alcanzar el desarrollo sostenible la erradicación de la pobreza, el cambio de los patrones insostenibles producción y consumo y la protección y gestión de los recursos naturales que constituyen la base del desarrollo económico y social.
También hay que asumir como elemento esencial para un mundo seguro en el siglo 21, un enfoque amplio, integrado y multi-riesgo para hacer frente a la vulnerabilidad, la evaluación de los riesgos y el manejo de desastres, incluida la prevención, mitigación, preparación, respuesta y recuperación. Dentro de este contexto, el Plan de Implementación destaca que los cambios en el clima terrestre y sus efectos adversos son una preocupación común de la humanidad. Se registra además la preocupación de los Jefes de Estado y de Gobierno ante el hecho de que todos los países confrontan los riesgos crecientes del impacto negativo del cambio climático y reconocen que los problemas de pobreza, degradación de la tierra, acceso al agua, la alimentación y la salud humana deben continuar siendo el centro de la atención global.
Consejo Económico y Social de la ONU
La Comisión de Desarrollo Sostenible, que depende del Consejo Económico y Social de la ONU, se encarga de aplicar la Agenda 21.
O intentar aplicar, ya que la Agenda 21 no es vinculante y, por tanto, no es de obligado cumplimiento por ningún país.