Energías alternativas: Las energías renovables se caracterizan por su carácter inagotable, a nivel humano, ya que en su origen proceden del sol, y por su carácter no contaminante, que las hace idóneas en cuanto a su incidencia prácticamente nula sobre el medio ambiente. Pero, además se caracterizan por poseer una elevada calidad energética, y una alta fiabilidad de la instalación. En los últimos años, estas energías han pasado de tener un papel testimonial en el conjunto del abastecimiento eléctrico mundial, a ocupar un lugar importante, tanto por su aportación al conjunto de la producción energética, como por las perspectivas de futuro que poseen. Ello ha sido debido fundamentalmente a dos factores: 1) La investigación y desarrollo de nuevos equipos, que han permitido un progresivo abaratamiento de los costes de las instalaciones, hasta el punto que algunos tipos de instalaciones, como las eólicas, son actualmente rentables, 2) A un aumento de la concienciación de los países en cuestiones medioambientales, sobre todo en lo que se refiere a la disminución de las emisiones a la atmósfera del CO2, que se puede conseguir con una mayor inversión en centrales eléctricas que produzcan a partir de energías renovables. En nuestro país, la energía solar fotovoltaica ha tenido un gran incremento en cuanto a numero de instalaciones y a potencia total instalada, aunque todavía estamos lejos de otros países europeos, sobre todo teniendo en cuenta la situación privilegiada que España posee, debido a la gran cantidad de radiación solar que nuestro país recibe. Sus costes todavía elevados, hacen que se hayan realizado fundamentalmente instalaciones aisladas de la red, situadas en lugares remotos o de difícil acceso, aunque también esta tendencia está cambiando rápidamente, pues la combinación con otro tipo de sistemas, creando instalaciones mixtas (por ejemplo eólico-fotovoltaicas) y las nuevas legislaciones de apoyo a instalaciones conectadas a la red, hacen preveer un importante desarrollo en el campo de la energía solar fotovoltaica. La rápida evolución de las tecnologías de producción y la previsión de nuevos tipos de placas, basados en el silicio policristalino, hacen imprescindible la necesidad de mantenerse a la cabeza de los países que desarrollan este tipo de instalaciones, de manera que no perdamos posiciones en el desarrollo de los equipos solares fotovoltaicos y nos podamos mantener en una posición competitiva frente a otros países que están trabajando en este campo. En este sentido, la Universidad ofrece unas importantes posibilidades para el desarrollo y comprobación de nuevos equipos y nuevas técnicas de producción, en la línea de optimizar costes y buscar un progresivo acercamiento a una línea de rentabilidad en la producción de energía mediante tecnología solar fotovoltaica, que permita que cada vez más tipos de aplicaciones puedan alimentarse de esta manera. La instalación fotovoltaica de la Universidad Politécnica de Valencia produce directamente energía eléctrica a partir de la radiación solar que incide sobre las placas fotovoltaicas. La potencia máxima que puede producir es de 17.500 W, que se consiguen por medio de 234 paneles, conectados en seis grupos de producción independientes. De los grupos, cuatro son fijos, mientras que los dos restantes permiten la posibilidad de ser reconfigurados, para conseguir lo niveles de tensión e intensidad que se requieran, dependiendo de las aplicaciones o experimentos que se proyecten. De esta manera, la central posee un alto grado de flexibilidad en cuanto a su configuración, permitiendo grandes posibilidades en el ensayo de equipos fotovoltaicos, trabajando en condiciones de funcionamiento real. Cada grupo de placas trabaja individualmente, proporcionando la energía que produce a un inversor, que está conectado directamente a una fase de la red eléctrica, transformando la energía en corriente continua, que producen los paneles, a la corriente alterna que se encuentra en la red eléctrica de consumo.
La inclinación de los paneles es fija durante todo el año, habiéndose adoptado una inclinación de 40 grados, que presenta un mejor rendimiento energético medio a lo largo del año. Frente a sistemas de seguimiento del sol, o de inclinación variable, presenta un menor rendimiento energético, aunque los costes de mantenimiento son netamente inferiores, y compensan sobradamente la perdida de producción. La instalación se completará con un equipo de medida, que permitirá obtener una tabla de datos en la que se incluye producción energética, valores de radiación, intensidades, tensiones y temperaturas de los paneles, y otros datos relativos a la central, que se van tomando en periodos cortos de tiempo y se van acumulando en tablas de datos, que estarán accesibles desde Internet, a través de la Universidad Politécnica de Valencia, permitiendo el acceso a los mismos a las personas que están trabajando en el campo de la energía solar fotovoltaica. Foto01 Foto02 Foto03 Foto04 Foto05 Foto06 Foto07 Foto08 |